Propinas por QR: el gesto que ya no se pierde

El QR resolvió el problema del menú en los bares: nada de cartas plastificadas. Con las propinas ocurre lo mismo: el cliente quiere dejar propina, saca el móvil, escanea tu QR y listo. Aquí te contamos cómo montarlo en 2 minutos.

Tu QR personal, no el del local

El truco está en que el QR sea tuyo. No un código del restaurante donde la propina va a la caja, sino tu código personal, asociado a tu cuenta bancaria. Lo enseñas con el móvil, lo llevas en una tarjeta en el bolsillo o lo pegas como sticker en tu casco o carrito.

Cómo lo usa el cliente

Abre la cámara, escanea, elige importe, paga. Cero fricción. Puede pagar con tarjeta, Bizum o con el móvil pegado al suyo (NFC) si lo activas. El proceso completo dura menos tiempo que sacar una moneda del bolsillo.

¿Y el enlace?

El mismo QR te da un enlace (propinas.io/tu-usuario) que puedes mandar por donde quieras: al firmar un ticket, en tu bio, por WhatsApp. El cliente que te conoce puede dejarte la propina sin verte.

¿Es seguro?

Los pagos los procesa Stripe, la misma plataforma que usan millones de negocios. Ni tú ni tu cliente compartís datos con nadie: el dinero viaja de su tarjeta a tu cuenta.

¿Y esto cómo se hace?

Con propinas.io es exactamente esto: te das de alta en 2 minutos, sacas tu QR personal y el cliente escanea con su móvil. La propina te llega directo a tu cuenta, sin intermediarios ni efectivo.

Crear mi QR

Preguntas frecuentes

¿Puedo usarlo siendo repartidor?

Sí, es muy habitual entre riders: sticker NFC o QR visible en la mochila o el casco, y el cliente escanea al recibir el pedido.

¿Cuándo me llega el dinero?

Cada propina cae en tu cuenta de cobro al momento. De ahí a tu banco, en los plazos normales de tu entidad.

¿Puedo tener QR y NFC a la vez?

Sí, son la misma cuenta: el QR para escanear y un tag NFC para que el cliente solo acerque su móvil.

propinas.io · Madrid, España